En este artículo sobre los barrios de Sevilla que debes visitar, hablaremos de una Sevilla más allá de la Catedral o la Giralda si no que nos adentraremos en los diferentes barrios, cada uno con sus singularidades que guardan la verdadera esencia de la ciudad, y que con este artículo te ayudaremos a conocer mejor.

Santa Cruz

barrio_santa_cruz_de_noche

Si un lugar mágico en la ciudad es el barrio de Santa Cruz, parte de la antigua judería modificado con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929 y que es uno de los lugares más bellos de toda la ciudad.

Sus calles, llenas de historias y leyendas, sus plazas donde encontramos mitos como Don Juan Tenorio, sus pequeños museos como el de Amalio, y sus grandes joyas patrimoniales como el Hospital de los Venerables o el convento de las Teresas.

Nuestro consejo es verlo de una forma muy especial, por la noche a través de una visita guiada que es básica para conocer mejor esta zona de Sevilla.

San Bartolomé

Sin lugar a dudas, la parte mejor conservada de la judería de Sevilla es el barrio de San Bartolomé, alejado del bullicio de Santa Cruz, encontramos uno de los barrios más auténticos de Sevilla, donde podemos apreciar numerosas joyas patrimoniales como son bellísimas iglesias como Santa María la Blanca, antigua sinagoga transformada en una de las joyas del barroco sevillano. O también palacios como el de los Mañara, hoy una de las sedes de la Consejería de Cultura de la ciudad de Sevilla.

En sus calles aún resuenan momentos históricos, como cuando albergó las tropas del Emperador Carlos.

Otra de sus iglesias fue la última sinagoga en uso en Sevilla, aunque de ella sólo conservamos su historia ya que fue sustituida por otro templo, desapareciendo todo su antiguo legado.

Y también tenemos conventos como Madre de Dios, donde se alojó Isabel la católica o están enterradas las biznietas de Colón o la mujer y la hija de Hernán Cortés.

Consejo. Este histórico barrio que alberga no sólo una parte patrimonial tan rica como la que hemos comentado si no que también está cargado de historias que descubriréis en nuestra VISITA GUIADA DE TRADICIONES Y LEYENDAS.

La Macarena

Arco y basílica de la Macarena

La Macarena es sin lugar a dudas el único barrio del centro de Sevilla que no ha perdido su esencia y que conservar la ciudad más auténtica. A esto debemos unir su arquitectura, porque era uno de los núcleos más importantes de la Sevilla medieval, de ahí que conserve su entramado original de calles estrechas y un conjunto muy destacable de palacios e iglesias de aquel periodo.

A todo esto debemos unir su vida. Con el mercado de la feria, la antigua calle real y el lienzo más importante de murallas que se conservan en toda la ciudad, con el Arco( o puerta) de la Macarena, que es el único importante que se ha conservado hasta nuestros días.

Pero si algo destaca en esta zona es que alberga a la gran devoción de la ciudad, la Esperanza Macarena, que se encuentra ubicada en su basílica, un lugar de tránsito interminable de personas. La hermandad posee también un rico museo, su llamado tesoro, que se encuentra junto al templo, donde podemos ver el patrimonio de la cofradía y sus pasos.  El mejor ejemplo de la religiosidad popular de Sevilla, cuya fiesta más destacable es la Semana Santa.

CONSEJO. No se debe perder la visita por el barrio de la Macarena y ver la Basílica con la Virgen de la Esperanza y su tesoro.

Triana

TRIANA

Del famoso arrabal trianero no tenemos muy claros sus orígenes.

De la época árabe sabemos que existía una pequeña población que se comunicaba con el resto de la ciudad a través del puente de barcas. De este periodo es la primera inscripción que tenemos sobre el barrio, en un epitafio que se conserva en el Museo arqueológico de Sevilla.

Desde la reconquista nace la idea de proteger a los habitantes de esta zona del río y por tal motivo se va a construir en época del monarca Alfonso X el sabio la iglesia de Santa Ana, en agradecimiento a una dolencia en la cabeza y en un ojo y que fue curado gracias a encomendarse a la Virgen.

El rey sabio hace una iglesia fortaleza, ya que en ese periodo eran frecuentes los ataques de los diferentes reinos, así nos cuentan las crónicas desde ataques de corsarios catalanes, una cantiga nos habla de ese acontecimiento; hasta el ataque de los benemerines al reino de Sevilla. Al no tener esta zona protección de la muralla, la iglesia fortaleza realizaba esa función.

Triana es el barrio de los marineros y aprovechando esa tradición en 1569 se crea la Universidad de Mareantes.

El origen del flamenco, ese arte que hoy es patrimonio inmaterial de la humanidad, nace en el corazón de Triana en la llamada cava de los gitanos. Hoy en la entrada del puente hay un monumento al baile flamenco que nos habla como este arte tuvo su cuna en este barrio sevillano.

Pero Triana es mucho más. Os vamos a poner ejemplos

– aquí nació el primer puente de Sevilla

– Es el barrio de los alfareros y ceramistas, os invitamos a pasear por la calle aljarería o San Jorge

– Aquí estaban las almonas reales, las fábricas de jabón más importantes de España

También en Triana estaba la sede de la Inquisición en Sevilla, en el castillo de San Jorge.

La Semana Santa en Triana

Y el barrio es también Semana Santa, aquí radican muchas de las hermandades con más devoción de la ciudad: La Esperanza de Triana, el Cachorro, la Estrella, la O, San Gonzalo. Esculturas que son parte del alma de Sevilla y que tienen sus templos abiertos para la oración de quién desee acercarse a ellas.

CONSEJO. Para conocer de verdad el barrio te recomiendo LA RUTA TEATRALIZADA DE TRIANA

El Arenal

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Uno de los barrios con más solera de toda la ciudad es el Arenal, ese Arenal de Sevilla que hablaba Lope de Vega en una de sus obras, es uno de los lugares que mantiene su esencia y que a pesar de los avatares de la historia se mantiene como uno de los espacios más representativos de Sevilla.

Entre la Catedral y el Guadalquivir el barrio ha sido la frontera de la ciudad. Su Arco del Postigo, o postigo del aceite; es junto con al Arco de la Macarena uno de los pocos lugares que conservamos del acceso a la ciudad. De origen árabe fue reformado en el siglo XVI siendo alcalde de la ciudad el Conde de Barajas, era uno de los tres accesos a la ciudad que existían en el barrio, los otros eran el postigo del Carbón (ubicado en la actual calle Santander) y la Puerta del Arenal, también de origen islámico pero que se modificó por completo en el siglo XVI con un proyecto de Hernán Ruíz II, autor entre otras edificaciones del campanario de la Giralda.

Junto al Arco del Postigo, encontramos una pequeña capilla, donde se rinde culto a la Pura y Limpia del Postigo, bellísima Inmaculada barroca que llegó hasta presidir una misa papal con más de un millón de personas, y uno de los ejemplos de capillas públicas tan característicos de la ciudad. Al otro lado del arco se encuentran las Atarazanas de Sevilla, en su momento los mayores astilleros de Europa, construidos en 1252 por Alfonso X, en origen eran 17 enormes naves, de las que sólo conservamos 7 aunque debido a la subida del nivel de la ciudad no podemos disfrutar de su porte original

Muy cerca se encuentra otro edificio básico para la economía de España. La Real Casa de la Moneda. Nos encontramos ante una serie de edificios que rodeaban la fundición , hoy convertida en sala teatral, donde los mentales que llegaban de todos los rincones del Imperio se fundían en monedas. 

El Hospital de la Caridad, esencia del Arenal

 Hospital de la Caridad, la institución trasladada a este lugar de la ciudad cuando Miguel de Mañara se convirtió en su hermano mayor, es otro de los grandes tesoros de Sevilla. Más por la labor humanitaria que siguen realizando que por el bellísimo conjunto que nos sigue sobrecogiendo. Cruzando por una estrecha puerta nos encontramos con un patio con bellas esculturas italianas, todo rodeado de azulejos holandeses que llegaron a Sevilla previo paso por Cádiz. Este hermoso lugar es la antesala a una de las joyas del Barroco español y europeo, la increíble iglesia de una sola nave donde el venerable Siervo de Dios intenta resumirnos la enseñanza que él ya había comprendido, como la vida es efímera, de ahí las fabulosas postrimerías de Valdés Leal: «In Ictu Oculi» y «Ni más ni menos»(o Finis Gloriae Mundi). Dos vanitas que son seguramente los cuadros más dramáticos del Barroco del viejo continente. Pero también nos dice que eso no tiene que ser el final y que Dios nos permite una vida eterna gracias a las obras de Misericordia, las cuales están representadas de una forma maravillosa por el increíble retablo que realizan Pedro Roldán Y Bernardo Simón de Pineda donde se representa el entierro de Cristo. Si a esto unimos como Murillo representa el resto de obras de misericordia (desgraciadamente algunas de las obras fueron robadas en la invasión napoleónica, pero hoy debido a que se han hecho copias se ha conseguido recuperar todo el programa iconográfico original). Un lugar para no perderse.

LAS DOS MAESTRANZAS

Teatro de la Maestranza de Sevilla. El actual teatro de la Ópera de la ciudad, pero Sevilla no es una ciudad cualquiera, es la ciudad que posee más óperas dedicadas en el mundo, más de 100 títulos de este maravilloso género están dedicadas a la ciudad del Betis. Los ecos de Don JuanCarmen, El barbero de Sevilla…están presentes en cualquier rincón de la gran urbe del sur de España. Al lado de este coliseo musical podemos ver la escultura de uno de los compositores que tuvo a Sevilla como una de sus musas: Mozart y en el otro lado, junto al río, descubrimos la escultura de la cigarrera más famosa del mundo: Carmen. Está junto al lado de famosos toreros que serían los Escamillos de su época, enfrente “La Maestranza” la plaza de toros de la ciudad que erige orgullosa frente al río y su Puerta del Príncipe nos describe los millares de triunfos e historias que han visto pasar sus ojos desde el siglo XVIII.

El Museo

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El barrio del Museo es una de las zonas más nobles de Sevilla, un conjunto de palacios y edificios nobles rodean este mágico entorno donde lo mismo encontramos del edificios del gran Aníbal González, mercadillos como el que realizan los pintores en la puerta de la gran pinacoteca hispalense, creando un ambiente de ensueño en esta parte de Sevilla.

También debemos habla de su vegetación con esos ficus, algunos con sus raices aéreas que nos hablan de la riqueza del subsuelo local. O de nombres como la Puerta Real, que recuerdan los reyes que atravesaron este lugar de gran arraigo.

Aquí estuvieron personajes que dejaron una impronta grande en el Siglo de Oro español como el gran Tirso de Molina.  Y por supuesto la gran joya de la collación que es el Museo de Bellas Artes de Sevilla, con su espectacular colección de joyas pictóricas y escultóricas. Desde ese increíble San Jerónimo de Torrigiano.  A las mayores colecciones del mundo de Murillo, Zurbarán, Valdés Leal…y que decir de esas pinturas del siglo XIX y XX  que hacen que el museo sea un lugar que a nadie nos va a dejar indiferentes.

RECOMENDACIÓN. Si hay un lugar que no sale en las guías de turismo pero que no se debe dejar de visitar en Sevilla es el Museo de Bellas Artes, os vamos a recomendar dos formas de visitarlo.

 

San Lorenzo

San Lorenzo

San Lorenzo es el barrio señorial de Sevilla por antonomasia, donde se encuentra la gran devoción de la ciudad, el Señor de Sevilla, el Cristo del Gran Poder.

Es un barrio lleno de templos increíbles, con obras escultóricas de primero nivel y donde han vivido personajes únicos a través del tiempo, uno de ellos el gran poeta del amor Gustavo Adolfo Bécquer, que merece además de una mención especial, una visita para conocer mejor su vida y su obra.

Paseando por sus calles descubrimos también palacios de gran porte como el de los Bucarelli, familia nobiliaria que sigue habitando la suntuosa residencia y que grancias a sus ancentros se crearon lugares como el puerto de San Francisco.

Su parroquia de San Lorenzo, es una de las primeras parroquias creadas por el rey Fernando III después de conquistar Sevilla, un templo digno de verse con obras de autores tan importantes como Francisco Pacheco y que acoge dos importantes hermandades como la Soledad y el Dulce Nombre.

San Lorenzo. Bares y tabernas:

Si algo posee San Lorenzo es que es lo de los lugares más auténticos de la gastronomía de Sevilla, aqui tenéis algunos ejemplos.

– Casa Ricardo: Con esas croquetas increíbles

– Eslava: Con el cigarro de Bécquer, como una de sus tapas estrella

– Antigua bodeguita de San  Lorenzo, con ese local del siglo XIX que nos evoca esas tertulias que se realizaban en su interior.

– Bar Rodríguez, con sus clásicos caracoles en la temporada y sus veladores que son parte del alma de la plaza de San Antonio.

Para conocer el alma de este barrio sevillano os recomendamos una ruta de uno de sus hijos más ilustres: Gustavo Adolfo Bécquer

San Bernardo

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San Bernardo es uno de los barrios más típicos de Sevilla que aún conserva una magia especial, era uno de los arrabales de la ciudad.

Su origen se remonta a la época árabe siendo un arrabal a las afueras de la ciudad. Existía una antigua laguna que fue desecada en tiempos de Almutamid; posteriormente en época almohade se construye el palacio de la Buhaira con sus jardines. Pero su ubicación tiene una importancia decisiva en la reconquista de la ciudad por el Rey Fernando III, de hecho, el nomenclátor de sus calles con denominaciones como Santo Rey, Campamento… dejan claro que fue un lugar básico para la toma de la antigua Ishbiliya. Se cuenta que el día antes de la entrada de las tropas, el mismo monarca vestido de árabe entro dentro del recinto amurallado y una casa en la calle Cano y Cueto tiene un azulejo con su imagen recordando que estuvo allí ese día.

Desde el antiguo matadero que da el nombre a la “Puerta de la Carne”. También hay referencias del barrio en la obra de Cervantes, en el “Coloquio de los Perros”.

Las primitivas Fundiciones privadas se convirtieron en una fundación pública en la época de Felipe III con el nombre de Fundición de Bronces de Artillería, y ya en el siglo XVIII en la época de Carlos III se construye el edificio de la Real Fábrica de Artillería. 

Inmenso edificio donde se construían cañones y se realizaban las farolas del imperio, algo que podemos aún ver en América y diferentes ciudades de España.

Otro de los referentes del barrio es su puente, que nos evoca ese antiguo sistema ferroviario, hoy soterrado que dividía una importante zona de Sevilla.

Y no podemos mencionar su imponente parroquia, con las imágenes titulares de la hermandad y ese lienzo del juicio final obra de Herrero el viejo.