En este artículo vamos a analizar la obra de Mariano Benlliure en Sevilla. Este artista valenciano se convierte en uno de los grandes escultores españoles de principio del Siglo XX. En Sevilla va a realizar interesantes obras que se conservan en la actualidad y que nos hablan de su destreza como broncista.
Una joya en el palacio de las Dueñas


El palacio de las Dueñas es la casa de los Duques de Alba en Sevilla, el edificio más valioso y antiguo que posee la importante familia nobiliaria. Presidiendo su salón principal encontramos una bellísima escultura de mariano Benlliure que da nombre a tan imponente lugar. Es una gitana bailando, por eso el salón de baile se conoce como el salón de la gitana. También se denomina a la bella escultura “la pinrel”, llamada así por el movimiento que tiene su pie, ya que la escultura representa el baile de una gitana. Una obra de gran belleza plástica que demuestra gran dinamismo y movimiento.
La placa de Washington Irving


Sevilla durante el siglo XIX fue lugar de paso de numerosos viajeros de los 5 continentes que quería conocer de primera mano esa ciudad que había sido la más referida durante siglos.
Llegaron pintores, artistas y escritores, uno de los más prestigiosos fue el norteamericano Washington Irvin que llegó para hacer unos estudios hispanistas y se enamoró de Sevilla y de todo el sur de la península ibérica
El famoso escritor, vivió en Sevilla, en una casa que aún subsiste en pleno barrio de Santa Cruz, concretamente en el callejón del Agua, y para perpetuar esa estancia en nuestra ciudad del creador de cuentos de la Alhambra, se encargó a Benlliure una placa de bronce que aún luce en la que fue la entrada de su casa sevillana.
Benlliure en la Casa de Pilatos


Es curioso que nuestro afamado broncista, tenga obras en las dos residencias más afamadas de la nobleza sevillana. Si antes hablamos del palacio de las Dueñas, ahora tenemos que hablar de la Casa de Pilatos, donde en uno de sus jardines, el artista realiza una obra espectacular, un joven sátiro que, a modo de las esculturas helenísticas, lleva una jarra desde donde cae el agua a uno de los muchos bellos estanques de la increíble residencia de los Medinaceli en la capital hispalense.
El mausoleo de Joselito el Gallo


Si hubo un torero que marcó una época en la tauromaquia fue Joselito el Gallo. El bravo torero de Gelves, volvía locas a las masas e incluso consiguió que se construyera en Sevilla una segunda plaza de toros, de más aforo que la Maestranza: La Monumental.
Desgraciadamente el torero muere en plena juventud y en el momento más álgido de su carrera. Por tal motivo se encargó a Mariano Benlliure, que realizara un conjunto escultórico a modo de mausoleo de tan insigne artista de la tauromaquia, donde se representara el amor del pueblo por su ídolo. Y la gran devoción del matador: La Macarena.
Este fabuloso conjunto, podemos disfrutarlo hoy en el cementerio de Sevilla. Se ve al maestro fallecido que es portado por una multitud de seguidores, y delante una muchacha que lleva una escultura, de su Virgen, de la Esperanza Macarena.
Para muchos este conjunto es no sólo la mejor obras de Mariano Benlliure en Sevilla, si no en toda su carrera artística.



