En este artículo de los puentes de Sevilla, hablaremos de un elemento tan necesario en una ciudad con un gran río como es Sevilla, debido a que el puerto se encontraba en la ciudad, hasta el siglo XIX no se construyó un primer puente estable. La idea es ir desde los orígenes a los últimos puentes importantes realizados en la ciudad.
Orígenes de los puentes en Sevilla
En la antigüedad Sevilla no poseía puentes, uno de los hechos principales fue que el puerto se encontraba en la ciudad y los puentes harían que no fuera posible el tráfico marítimo. La primera conexión de Sevilla como el arrabal de Triana se realiza mediante un puente de barcas.
El puente de barcas


El puente de barcas de Sevilla. Fue el primer puente realizado en la ciudad, se crea en una época donde la ciudad se convierte en la capital del Imperio Almohade y su construcción fue encargada por el Sultán de aquel momento Abu Yacub Yusuf en el año 1171. Debido a la importancia del puerto de Sevilla, hasta 1852 en que se construye el puente de Isabel II o puente de Triana es el único puente de Sevilla.
Proyectos de puentes que nunca se realizaron
Debido a lo insólito de que la ciudad no tuviera un puente estable, hubo diferentes proyectos para realizar el primer puente permanente en la ciudad. Los proyectos más conocidos son los siguientes:
- Proyecto de 1563 de Fabricio Mondente para realizar un puente de madera y hierro.
- Proyecto de 1578 por el Conde de Barajas, gran reformador de la ciudad que dejó un legado tan interesante como la Alameda de Hércules
- Proyecto de 1629 promovido por el vizconde de la Corsana, su idea era realizar en piedra un puente, cuyo diseño fue realizado por Andrés de Oviedo, y estaría ubicado en la zona de Chapina.
El puente de Isabel II o Puente de Triana


Este es el primer puente de Sevilla. Si hablamos de puente en sentido estable y es uno de los símbolos del barrio de Triana que también le da nombre y que es como se conoce popularmente, más que un puente se ha convertido en un símbolo, ya que es la imagen más simbólica del barrio.
El puente se construye en 1852 sustituyendo al primitivo puente de barcas que desde época árabe se alzaba en ese lugar. Es una obra basada en el puente Carrusel de París y está realizado en hierro por el ingeniero Gustavo Steinacher.
En el interior del puente podemos apreciar una pequeña capilla: La capilla del Carmen, que es obra del gran arquitecto Aníbal González y diríamos que campo de prueba de su obra maestra: La plaza de España, realizada con los mismos materiales, pero con una majestuosidad increíble que lo convierte en uno de los mejores edificios del país.
El Puente de Alfonso XII


El puente Alfonso XII fue un puente, usado para el enlace ferroviario entre Sevilla y Huelva, inaugurado en 1880 con la creación de esa comunicación.
Historia
Se encontraba cerca del actual puente del Cristo de la Expiración, era de estructura metálica y en el momento de su inauguración se convirtió en el segundo puente sobre el Guadalquivir a su paso por la ciudad de Sevilla.
Tras desviarse el cauce del río por la corta de Chapina, con el posterior aterramiento en 1948 del río en dicha zona y la conversión del cauce histórico en una dársena, perdió su utilidad, aunque siguió utilizándose hasta la apertura de la avenida Cristo de la Expiración en 1959, tras lo cual fue desguazado.
La pasarela del agua
Este puente ubicado donde hoy se encuentra el puente del Cachorro tenía como finalidad principal el llevar agua desde el Aljarafe a la ciudad de Sevilla. Se realizó por la “Seville Water Works Company”, empresa británica que se encargaba de la distribución de los servicios de agua de la ciudad. Se ubicaba entre la Puerta Real y Chapina y fue construido por los ingenieros Charles Arthur Friend y Alfonso Escobar. También se usó como pasarela de peatones hasta 1959, año en que fue demolido.
Los puentes de Sevilla entre las exposiciones.
Entre las exposiciones de 1929 y de 1992 se realizaron otros puentes en la ciudad que mejoraron la movilidad con la zona de Triana, Tablado y posteriormente con un barrio nuevo que se crea en ese periodo los Remedios.
El puente de Hierro o de Alfonso XIII


Interesante obra de ingeniería que se inaugura con motivo de la exposición Iberoamericana de 1929 y que cruzaba el Guadalquivir hasta la corta de tablada. Fue diseñador por José Delgado Brackenbury.
Se construyó por la realización del Canal de Alfonso XIII, que dejaba la dehesa de Tablada sin acceso por tierra.
Puente de San Telmo
Puente construido en 1931 y que en origen era basculante, unía la ciudad con el antiguo convento de los Remedios, ya que en aquel momento se no había construido la actual plaza de Cuba.
En 1968 se convirtió en un puente fijo, ya que en los años sesenta el puerto se estableció definitivamente en la zona sur de la ciudad fuera del histórico casco urbano.
Puente de los Remedios
El puente de los Remedios, fue denominado originariamente el puente del Generalísimo, ya que fue inaugurado en la época de Franco y era una de sus denominaciones, se realiza en el año 1968 como un puente fijo para unir el nuevo barrio de los Remedios con el resto de la ciudad. Como el ya mencionado de San Telmo es un puente fijo, y en la actualidad los barcos llegan a su altura, ya que es el primer puente fijo cuando se entra en la ciudad desde el sur.
Puentes de la Exposición Universal de 1992
los puentes construidos para la Exposición Universal de 1992 en Sevilla son verdaderas obras maestras de la ingeniería y el diseño arquitectónico, y uno de los ejemplos más palpables de la transformación urbanística de la ciudad con motivo de la mencionada exposición.
Puente de la Barqueta


El Puente de la Barqueta, diseñado por el arquitecto Juan José Arenas, destaca por su forma curva y su diseño minimalista. Con una longitud de 200 metros, este puente peatonal en origen, posteriormente adaptado para vehículos, proporciona una interesante vista panorámica del río Guadalquivir a la altuna del primer convento fundado en Sevilla, el Real . Una de sus singularidades es que fue construido en una orilla y se tuvo que girar hasta colocarse en su ubicación actual.
Puente del Alamillo


El Puente del Alamillo, diseñado por Santiago Calatrava, es una estructura de acero que se caracteriza por su arco inclinado y su diseño futurista. Con una longitud de 200 metros, este puente ha sido reconocido internacionalmente por su belleza y su innovación técnica. Sigue el diseño característico de su autor que ha tomado este puente como ejemplo para muchas de sus construcciones.
Puente del Quinto Centenario


El Puente del Quinto Centenario, diseñado por José Antonio Fernández Ordoñez y Julio Martínez, es una obra imponente que conmemora los 500 años desde el descubrimiento de América. Con una longitud de 200 metros, este puente destaca por su diseño simétrico y su impresionante altura, siendo uno de los puentes que más tráfico soporta en la ciudad, ya que une la zona del Aljarafe con la zona sur y la conexión con la provincia de Cádiz. Popularmente hay personas que lo llaman “el paquito” porque su traza es similar pero en menor tamaño que el puente de San Francisco. Supera en 10 metro a la Giralda y se hizo para que pudiera pasar debajo el Juan Sebastián Elcano.
Puente del Cristo de la Expiración


Interesante obra construida por el ingeniero sevillano José Luis Manzanares Japón, y que según nos cuenta su autor intentó basarse en el puente de Alejandro III de París. Una obra realizada en el año 1991 y que posee varias singularidades. La primera que se realizó antes de que el agua volviera a discurrir por esa zona de Sevilla, donde se había cortado para evitar inundaciones del río. Y la segunda, es que es el único puente en Sevilla que posee toldos para dar sombra cuando se cruza, por eso popularmente muchas personas de la ciudad lo llaman el puente de los toldos o el de Chapina, por el lugar de su ubicación.
Los puentes de Sevilla en la provincia
En la provincia de Sevilla existen interesantes ejemplo de puentes, aunque vamos a destacar uno sobre todo es el puente del Dragón de Alcalá de Guadaira.
El puente del Dragón de Alcalá


El puente del Dragón fue construido por José Luis Manzanares después de un concurso de ideas promovido por la Junta de Andalucía, se ubica debajo del castillo árabe de la localidad, y llama la atención por la forma de dragón que posee, y por el material en que está realizado, el denominado «trencadis» que son fragmentos de azulejos de diversos colores. Creando una construcción de una apariencia onírica y mágica.



