De Aníbal González pensamos que todo lo que se diga es poco, fue una persona que marcó la arquitectura en España y en Sevilla. Nacido en la ciudad hispalense en 1876, un año después de Antonio Machado. Va a estudiar la carrera de Arquitectura con un gran esfuerzo económico de su familia, ya que en aquel tiempo sólo existía una facultad en España que se encontraba en Madrid. Fue número uno de su promoción, lo cual le permitió obtener poder viajar por toda Europa y conocer todas las tendencias del momento y también la arquitectura más clásica. Italia, Francia e Inglaterra fueron los destinos europeos que le ayudaron a estudiar la arquitectura de esos países.

Aunque nuestro protagonista es sin lugar a dudas la gran figura del Regionalismo, trabajó en la creación de edificios de diferentes estilos, teniendo como su obra culmen las obras de la Exposición Iberoamericana de Sevilla que comentaremos con detalle.

¿Cómo era Aníbal González?

Lo mejor para saber cómo era es irnos a la descripción de un diario local, “El Liberal” que nos habla de él como un hombre “de estatura mediana, delgado, amable, cortés; la mirada viva, que velan unos lentes, reliquias de las largas vigilias y estudios; meticuloso, formal, modesto y sencillo, sin jactancia, trabajador, incansable”…”un joven que ha sabido insinuar en Sevilla el soplo de las primeras transformaciones arquitectónicas inspiradas en el gusto que reina en las grandes ciudades modernas”.

Etapas creativas

Ese joven arquitecto intenta aprender y ver todo lo que se está realizando, así nuestro protagonista va evolucionando, juega en un principio con esa arquitectura que ha visto en el resto de Europa y que se está copiando en el resto de la península ibérica, hasta que termina decantándose por el historicismo, sobre todo ese estilo sevillano, del que va a ser su principal representante.

El modernismo en la obra de Aníbal González.

Café de París. Aníbal González

El modernismo es el estilo arquitectónico de mayor repercusión en la península en el momento en que nuestro artista sale al mercado, por tal motivo, aunque la línea universitaria de la facultad era más historicista, el comenzará a realizar obras en este estilo que es el referente en aquellos años.

En este periodo realiza obras diversas, desde Madrid, donde va a realizar el Pabellón de la Exposición de Pequeñas Industrias en el Parque del Retiro en 1902.

De esta etapa destacamos en Sevilla diversas obras:

  • Edificio subcentral de la Compañía Sevillana de Electricidad. Calle Feria.
  • Casas. Calles Alfonso XII, 27-29, y Almirante Ulloa, 4, la denominada academia Afobán.
  • El desaparecido Café de París. En la esquina de la Campana. La obra más significativa de este periodo.

El estilo Sevillano

Edificio Avenida de la Constitución Sevilla. Aníbal González

A principios del siglo XX en toda la península se está siguiendo un estilo que se había desarrollado en toda Europa: El Modernismo. Existieron algunos lugares donde empezó a surgir una búsqueda de la arquitectura local como en la Exposición Regional de Valencia de 1909.

Pero en Sevilla hay un movimiento que curiosamente se pone de relieve en el VII Congreso Nacional de Arquitectura, cuando Ricardo Velázquez habló del “estilo sevillano” del cual comenta” estilo propio y característico cuyo renacimiento no está en copiar o en reproducir las antiguas obras, sino en inspirarse en el espíritu que las vivifica”.

Seguramente sus antecedentes los encontramos en el neomudéjar que se da en la ciudad a finales del siglo XIX. La idea era buscar ese pasado importantísimo de Sevilla, donde llegó a ser la gran ciudad del mundo a través de la arquitectura. Por tal motivo, dentro de todos los estilos del pasado, el Renacimiento, destaca con gran fuerza sobre los otros, eso lo podemos ver claramente con Aníbal González.

Dentro de ese estilo sevillano, posteriormente denominado regionalismo vemos dos tendencias muy marcadas, uno basado en un estilo que nace en el siglo XVI y que es imperante en las grandes casas palacio de Sevilla, que es la mezcla de Mudéjar y plateresco y otro que evoca otro gran momento del pasado local como el neobarroco.

Hay un momento decisivo para la creación de este estilo, en 1910 se decide por parte del Ayuntamiento la reforma de la Avenida, tras una moción del concejal Francisco Javier de Lepe, así surge un concurso para “construcción y reforma de fachadas de estilo sevillano”. Este concurso fue aprobado finalmente en febrero de 1912, estas fechas tenían presente la futura exposición cuya primera fecha iba a ser 1914 pero que fue postergada en varias ocasiones. Esta para muchos es el comienzo formal del primer regionalismo sevillano.

Todos los edificios menos uno fueron de nueva planta y en todos se realiza la estética regionalista, es curioso que los jueces se autodenominaban “Jurado calificador de Casas de estilo sevillano”.

Otro detalle muy importante del concurso, es que en su apartado sexto señalaba” queda excluido del concurso, el llamado estilo modernista…”. Así quedaba clara la apuesta por esa arquitectura de base sevillana y diferente a la que se realizaba en el resto de España copiada de la de diversos lugares de Europa.

Pero es Alejandro Guichot, que muchos consideran entre ellos Villar Movellán el manifiesto de la arquitectura regionalista “Desde Diego de Riaño hasta Aníbal González. Constitución de escuela del Estilo Arquitectónico Sevillano”.

Etapa historicista y regionalismo

Edificio para Manuel Noguera, hoy sede de Bankinter en Sevilla

Uno de sus periodos constructivos más brillantes, lo comienza a partir del año 1909, y busca una vuelta a los orígenes sobre todo basándose en el mudéjar y el renacimiento, aunque en algún momento toma detalles del gótico. Otro elemento importante son los materiales que utiliza, el ladrillo, la cerámica…lo cual le da una impronta especial a sus diseños que evocan el pasado de Sevilla.

Algunos de los más destacados de este periodo son:

  • Edificio de viviendas en calle Santa María de Gracia para Manuel Noguera, hoy sede principal de Bankinter.
  • Ayuntamiento de Aracena. Huelva.
  • Casa del Conde de Ibarra en la calle San José.
  • Edificio para la Congregación de María Inmaculada y San Luis Gonzaga, de los jesuitas. Calle Trajano.
  • Reforma del edificio de la antigua Audiencia. En la actualidad es sede de la Fundación Cajasol. En la plaza de San Francisco.
  • Edificio de viviendas y cine Trajano. Calle Trajano, 14-16, Sevilla.
  • Chalet “Las Palmeras” para Torcuato Luca de Tena.
  • Glorieta de Más y Prat. Parque de María Luisa, Sevilla.
  • Nueva capilla de la Virgen del Carmen. Plaza del Altozano, Sevilla.
  • Ampliación del edificio de ABC. Paseo de la Castellana, Madrid.
  • Glorieta de los Hermanos Álvarez Quintero. Parque de María Luisa, Sevilla.
  • Edificio Gallo Azul para Pedro Domecq. Calle Larga, Jerez de la Frontera, Cádiz.
  • Sede de la Real Maestranza de Caballería. Edificio concluido de forma póstuma. Paseo de Colón, Sevilla.

Aníbal y la Exposición Iberoamericana.

Cartel Exposición Iberoamericana 1929

Un 23 de abril de 1911 salen las bases del concurso de la entonces llamada Exposición Hispano Americana. El lugar donde se desarrollarían los proyectos se encontraba situado entre los jardines de San Telmo, Parque de María Luisa, Huerto de Mariana y un sector del Prado de San Sebastián. El concursante tiene libertad para los edificios pero siempre debe conservar el arbolado. La idea es que la base siga el modelo de la exposición Regional de Valencia de 1909, ya que se había consultado con el arquitecto de la muestra levantina Vicente Rodríguez.

La muestra se articulará en tres partes:

  1. Arte general e histórica
  2. Industrial
  3. Recreativa

De los edificios a realizar sólo dos deberían continuar después de la muestra y se situarían en el Huerto de Mariana, y se destinarían a :

  1. Exposición de Bellas Artes
  2. Exposición de Industrias diversas.

El presupuesto serían 3 millones de pesetas y el plazo de presentación sería hasta el 1 de septiembre de 1911.

Debido a su escaso presupuesto el concurso fue un fracaso, el presupuesto de otras exposiciones también de carácter internacional había sido muy superior:

  • La de París de 1867: 23 millones de francos
  • La de Chicago de 1893. 150 millones de francos.

Los proyectos de la Exposición Iberoamericana

Al final sólo se presentaron tres proyectos a la muestra.

  1. El de Aníbal González
  2. El de Fermín Álamo
  3. Uno anónimo, motivo por el que fue descalificado denominado: “Adelante que llevas el César”.

El proyecto de Aníbal González

Plano exposición iberoamericana de 1929

El proyecto de Aníbal era el más completo y dividía la muestra en 5 partes.

  1. Exposición Nacional de Artes, industrias y ciencias
  2. Exposición de Estados Americanos
  3. Instalaciones de las regiones españolas
  4. Sevilla histórica y tradicional
  5. Parque de atracciones

Interesante también la idea de los jardines, ya que quiere buscar la esencia árabe y mudéjar en ellos huyendo del gusto de la época por los jardines franceses o ingleses y se basa en tradición árabe y mudéjar que tiene como grandes ejemplos el Alcázar de Sevilla y la Alhambra.

Debido al escaso presupuesto va a utilizar un efecto decorativo en la parte provisional, también en los edificios que se realizarían de forma definitiva y propone que los materiales necesarios se hagan en Sevilla para ayudar a su industria: forja, cerámica, alfareros, carpinteros, albañiles..etc. ya que como sevillano conoce la existencia de grandes artistas y obreros locales.

Los otros proyectos para la exposición y el concurso

Los otros proyectos, aun siendo de calidad e interesantes planteaban edificios modernistas y una arquitectura totalmente alejada de la sevillana.

El 25 de septiembre de ese año, previa consulta a la Real Academia de Bellas Artes de Sevilla se resuelve el concurso, fallando a favor de un muchacho de 35 años que amaba su tierra y aunque se le aconsejan ciertas modificaciones, se elige con rotundidad su proyecto, donde sobresalen detalles que provienen del “arte ojival florido..el mudéjar y el plateresco”. Además, se argumenta su elección con estas palabras: “En el momento histórico en que se celebra la Exposición Hispano-Americana…que Sevilla se muestre muy sevillana, apareciendo engalanada a los ojos de sus huéspedes con las fastuosas galas propias, no con ajenas estofas, aun cuando éstas pudieran ser más deslumbrantes”.

De una exposición local a una exposición española.

El revolucionario proyecto de la exposición es tan fabuloso que se ve que el ayuntamiento no podrá afrontarlo en solitario. Con lo cual se va a tener que recurrir al estado, lo que cambia la dimensión del primitivo proyecto, con otras implicaciones políticas. Incluso alguna ciudad desea quitar la exposición a Sevilla. Para evitarlo, interviene Luca de Tena, y consigue que la ciudad que más deseaba quitar la muestra a Sevilla: Bilbao, tenga otra exposición en 1912, la Exposición Internacional de Industria y Comercio.

Una época de problemas.

El primer proyecto estaba previsto para el año 1914 pero la Primera Guerra Mundial, problemas económicos, situación política de España, todo hace que se vaya retrasando.

Además, algunos de los edificios proyectados por Aníbal no se realizarían finalmente, como el Palacio de las Facultades, que sería destinado cuando terminara la muestra a la Universidad de Sevilla.

Al final se va a designar a un comisario regio José Cruz Conde, que va a relegar de su cargo a numerosas personas del equipo de Aníbal, hecho que hace que nuestro protagonista renuncie a su cargo, y que es sustituido por el arquitecto levantino Vicente Traver.

El atentado

Con todo lo ocurrido Aníbal González se ha convertido en una persona de referencia tanto en Sevilla como en España. Estamos en un momento muy convulso para nuestro país, sobre todo en lo referente a los movimientos obreros, que quieren hacerse notar. Por tal motivo, los anarquistas deciden atentar contra nuestro gran arquitecto, el atentado su realiza poco antes de entrar en su domicilio, pero milagrosamente, Aníbal consigue sobrevivir a lo que podía haber sido su final.

Su gran obra: La plaza de España

Aunque se ha hablado mucho de la plaza de España, creemos que la mejor forma de definirla es lo que nos dice su autor sobre el que es, en nuestra opinión, el mejor edificio del siglo XX en la Península Ibérica.

“ Me he inspirado en el Renacimiento español. Claro está que modernizándolo, interpretándolo, según la idea fundamental, por decirlo así, para cuanto he realizado en Sevilla. Y este secreto estriba en que en Sevilla, la patria del color, el color debe tratarse de modo que realce los valores de la construcción. Y para ello, la cerámica es un elemento ideal, sin olvidar la armonía obtenida por el juego de otros elementos. “

El resultado son 50000 metros cuadrado de construcción en un diámetro de 200 metros que a modo de abrazo significan la unión de España con América. A estas dimensiones ciclópeas une elementos como el ladrillo y la cerámica, ejes del edificio, con cerámica vidriada, forja…creando un edificio sublime y bello que 100 años después de su construcción aún nos sigue sorprendiendo.

El final de un genio

Entierro de Aníbal González

La obra de la Exposición Iberoamericana iba concluyendo y la salud de nuestro genio iba mermando, su renuncia en 1928 a su cargo, no fue óbice para que continuara colaborando con Vicente Traver en la terminación de su gran exposición.

La Exposición se inagura un 9 de mayo de 1929, y el 31 de mayo muere Aníbal. En su funeral se volcó todo el pueblo de Sevilla.

Murió en una mala situación económica y como había vivido toda su vida, sin una casa propia. Por tal motivo, el periódico el Liberal, propuso una suscripción popular para una vivienda para su familia, que fue realizada por los arquitectos Juan de Talavera y José Espiau en la avenida de la Palmera, siguiendo el estilo del gran genio que fue Aníbal González.

PÉREZ ESCOLANO, Victor. Aníbal González

VILLAR MOVELLÁN, Alberto. Arquitectura del Regionalismo en Sevilla